¿Por qué las películas se sienten vacías hoy en día? Ahora parece que los universos creados para la gran pantalla moderna carecen de esos decorados, coloridos y acogedores sets que se sienten creíbles y tan habitados que podrías simplemente saltar hacia la película y estar presente entre todos los personajes.
Últimamente ha habido mucha discusión sobre fracasos en la iluminación y el diseño de escenarios, además de menciones a una caracterización desarticulada, especialmente en obras de época o narrativas muy específicas que necesitan prestar atención extra para transmitir el escenario de manera exitosa.
Sin embargo, eso puede ser hermoso, es una consecuencia del arte, nunca es solo una cosa la culpable, no puede ser confinado en marcos rígidos, el arte es libre e inventivo, aunque la precisión se prefiera en ciertas historias, no siempre es una necesidad, romper el molde y crear algo novedoso también es positivo.
Nuestras cámaras y la iluminación moderna son muy diferentes a las de antes, cada una tiene su propio encanto y funciona de manera distinta, lo importante aquí es el director y, por supuesto, todo el equipo que pone su esfuerzo y corazón en la película, ellos son los encargados de este asunto y la responsabilidad recae sobre ellos, los artistas son quienes conocen los entornos que ellos crean, ya sea en conjunto con la tecnología o con ideas mas antiguas, pero en todo caso, lo que ellos necesitan es construir toda la atmósfera con su conocimiento y verdaderas habilidades.
Así que sí, por supuesto que la tecnología, el presupuesto y dinero, asi como el avance de las herramientas cinematográficas son responsables de muchos cambios en la industria, pero la parte realmente importante de este rompecabezas es la creatividad, un valor que debe preservarse en estructuras estériles y sin vida, existen muchas técnicas que ayudan con este tema, y para comprender la importancia del telón de fondo en el cine, primero necesitas entender cómo esta habilidad artística ha evolucionado a lo largo de los años.
En primer lugar, establezcamos una de las variables más, si no la más, crucial en esta discusión, que es el color.
Más específicamente, comencemos con la historia del color en el cine y la introducción de la televisión en color, programar un sistema para adaptarse a una nueva pantalla fue un desafío, pero un paso necesario para avanzar en el arte visual, el trasfondo teatral de las películas monocromas antiguas evolucionó junto con las distintas fases de digitalización, haciendo que poco a poco fuera más fácil transmitir historias, estas señales coloridas ayudaban al público a comprender mejor lo que las imagenes pretendían transmitir, y no solo eso, también cambiaban la forma en que las personas del público se sentían, (James, 2014) afirma, “además de convertir la luz en impulsos eléctricos que afectan diversas áreas visuales, dichos impulsos viajan a centros hormonales y nerviosos del cerebro, afectando indirectamente el equilibrio hormonal de las personas y su estado psicológico.”
Pero ahora, no hay nada que combata el avance natural de la tecnología, cada vez es mayor y mejor, ahora, en lugar de usar estas herramientas para mejorar la película, se usan de manera ineficaz porque quieren reducir costos o no pueden integrar el CGI tan fácilmente, manejando mal las sombras y la profundidad, por eso se siente plana, sin el grano natural de las cámaras antiguas, este tipo de detalles se pierden mucho en alta definición, por eso necesitan compensar con buena actuación, confección de vestuario y maquillaje, un par de variables más que se ven muy afectadas, otra capa en la que finalmente fallan, utilizando decorados demasiado perfectos y plásticos, un mal manejo de toda la escenografía (luces, maquillaje, utilería), y agregan un empalidecimiento visual en posproducción mediante iluminación excesiva o insuficiente y el uso de colores poco favorecedores e irreales, pero sin embargo, lo importante aquí es entender el color, que los creativos realmente se fusionen con cada detalle y estudien sobre las elecciones estilísticas que darán la ilusión de vida en lugar de arrebatársela, por supuesto que deben tener en cuenta los presupuestos, sin embargo, el objetivo final no puede ser reducir costos y hacer algo de la manera más barata, debe haber verdadera artesanía y apreciación por diseñar una pieza visual hermosa y tener un objetivo artístico en lugar de uno totalmente lucrativo, y el perfeccionismo es imposible, quizás no por su dificultad, sino porque eliminar cada pequeña desviación natural que ocurre en la decisión creativa no se puede lograr.
Que sean películas perfectas, perfectas en actuación, diálogos, emoción, en lugar de perfectas en cada palabra, movimiento, escenario o ganancia, que sean rentables en la discusión, en pagar a los creativos, en la honestidad, esto no debería ser un territorio sin esperanza, entre todas las artimañas corporativas, la evolución de las metodologías tecnológicas no está ahí para eliminar esta relación entre la percepción del color y el público, sino para realzar aún más los sentimientos implicados. Hoy en día hay muchas películas atractivas y magníficas que saben cómo usar estas herramientas, combinando color con sonido, música, actuación, ambientes y guion para lograr obras maestras impresionantes.
Veamos en detalle el efecto mental de los colores principales usados en estas formas de arte.
Las cosas azules son frescas, esotéricas, distantes y melancólicas, historias que transmiten ensueño y la exploración de sentimientos, recuerdos y lugares lejanos.
El verde puede ser esencialmente natural, sin embargo, también puede ser artificial, ya que muchas cosas a nuestro alrededor carecen de este tipo de tonalidad, por lo que termina sintiéndose bastante onírico, mágico y excéntrico, es uno de los más versátiles, puede resultar repulsivo en un lugar, pero en otra narrativa el verde convierte todo en algo positivo y esperanzador.
El rojo es vibrante, oneroso, misterioso, puede provocar ira y parecer peligroso, definitivamente es una elección muy audaz que se ve genial en pantalla, puede ser vibrante y encantador, además de muy cálidamente acogedor.
El amarillo, el amarillo puede ser muy vintage, también esperanzador, es brillante como el sol y lo demuestra con positividad, ilumina todo con una connotación de diversión y alegría, también dependiendo del tono, puede ser peligroso, como una señal en la calle que acompaña a un camino dudoso, muchas de estas señales suelen ser amarillas, porque puede resultar enfermizo y distópico.
Entonces sí, es un producto de nuestros tiempos, pero esto no significa que sea un estándar, sin embargo, ¿cómo harías una película? Los presupuestos son escasos, no hay muchas personas yendo a los cines, durante los últimos años el entorno ha afectado la asistencia al cine, y con la nueva tecnología que se mencionó anteriormente, si alguien quiere hacer uso de ella y añadir CGI costoso, es muy difícil organizar algo tan caro, por eso también es importante ayudar a los cineastas independientes y reconocer sus talentos, darles plataforma y simplemente ir a ver lo que están haciendo, estar presentes en el proceso, quizás no monetariamente, pero apoyando a los creativos con otro tipo de soluciones, como difundir la información, ahora es tan fácil compartir arte a través de internet y las redes sociales.
La próxima vez que vayas a ver una película o una serie, presta atención también a los colores entre todo lo otro, ¿cómo te hace sentir esa coloración de la escena? ¿Está fuertemente editada en posproducción? ¿O lo lograron perfectamente con la atmósfera y sientes que estás dentro del mundo en la pantalla? Y también podría ser una buena idea emparejar tus emociones con una película relacionada, si te sientes triste, busca algo en tonos azul grisáceo, o por el contrario, algo amarillo que te haga sentir reconfortado y feliz, es una manera divertida de explorar nuevas películas, analizando cómo te sientes y conectando las vibras de ambas cosas, considéralo como otra forma de entender el entretenimiento.
Son mucho más que una sinopsis o un elenco, claro, es bueno si eso te llama primero, pero además, prestar atención a los detalles más mínimos hará que disfrutes mucho más la experiencia y aprecies verdaderamente las formas sutiles con las que se hacen que experimentes ciertas emociones.
Nuestros ojos y las pantallas son redes fascinantes, una búsqueda rápida te hará saber que ambos son poderosos a su manera. nuestras retinas son grandes disposiciones con muchas propiedades fotosensibles, y la pantalla de televisión, por otro lado, realiza un procedimiento fascinante de superposición de imágenes, que en realidad son monocromáticas al principio, cada una de un color primario, y lo hacen tan rápido que el ojo humano puede combinarlas en un solo movimiento, pero esto también nos muestra otra faceta que no se detiene en el color.
También podemos apreciar la textura, esto es algo que incluso el cine en blanco y negro tenía, una especie de grano y un tratamiento posterior que cambiaba la suavidad visual, como se mencionó antes, resultados demasiado perfectos generan una imagen sobrecurada y sanitizada, estos pequeños toques vintage dejan una impresión agradable y natural en el ojo, y de hecho son un componente muy importante, porque resaltan lo difícil que fue para los desarrolladores hacer realidad esta tecnología, un gran desafío y empresa, en el vasto mundo de las cámaras, la comunicación y la transmisión.
Al final de todo esto sobre textura y color, apreciamos su historia, ya que uno de los primeros sistemas adecuados que existió fue el telecromo, este utilizaba fósforos de color magenta y cian, y el resto es historia, muchos sistemas de televisión comenzaron a introducirse en todo el mundo, aunque al principio eran costosos, poco a poco empezaron a ser más accesibles para el ciudadano promedio, esto es especialmente relevante en América Latina, gracias a México, cuyos expertos crearon su propio tipo de tecnología, un disco tricolor, que era mucho más económico y el sistema en su conjunto funcionaba perfectamente, convirtiéndose en un estándar para muchos.
Luego, por supuesto, la textura juega un gran papel en la historia y en nuestra percepción personal, no solo le da una sensación real y artesanal, sino que también añade profundidad e incluso nostalgia, creando la ilusión de que la película realmente ocurrió, todo fue filmado de la vida real, las personas son mucho más que una simple figura plana, tienen capas, ocupan espacio en el mundo, así es como los humanos quieren percibir las películas: actores inmersos en situaciones y lugares que tienen sentido y son físicamente identificables, extrasensoriales pero también perceptibles, hierba exuberante que podrías tocar, hermosos árboles altos cuyo crujido puede escuchar el oído, seres humanos disponibles para entablar una conversación, darles la mano o abrazarlos, verlos sonreír y bailar, todo esto hará que una película se sienta llena de vida.
La emptitud debería ser llenada con sincronía sensorial, equivalentes análogos de la realidad y la ficción, ese es todo el encanto detrás de hacer y ver películas, creando un mundo falso que sea proporcional al real, este último siendo bastante extenso, complejo, global, lleno de gente, objetos, conversaciones, naturaleza, una experiencia de gran alcance, en absoluto aburrida ni deshabitada.
References.
Bensen James, D. (2014). The role of colour in films: Influencing the audience’s mood. Leeds Metropolitan University. https://www.danberens.co.uk/uploads/3/0/0/6/30067935/daniel_berens_dissertation_may2014.pdf
Stebleva, J. (2024). Mastering Color in Filmmaking: An Essential Guide. Filmustage blog. https://filmustage.com/blog/mastering-color-in-filmmaking-an-essential-guide/
.png)
0 Comentarios